Capítulo III
- Está bien, yo la llamaré y la invitaré para que cene conmigo cualquier día que pueda, sin embargo aunque lo niegues, tendré que invitar a otras personas para que no sospechen que está cena será un encuentro entre ustedes.
- Haz lo que mejor te parezca Enovi, pero me lo debes.- Enovi, miro a Alejandro por el rabillo del ojo.
- Tengo muy claro que te lo debo Alejandro, no necesitas repetírmelo cada vez que nos veamos…
Alejandro acudió a Enovi para contarle todo de la noche anterior, Enovi sabía que Alejandro la llevaría a cenar para poder decirle sobres sus sentimientos, y pensó que a su amigo le habría ido bien, pero cuando esa mañana escucho que alguien golpeaba la puerta de forma insistente, pudo notar que sucedió lo contrario.
No dejaba de mirarlo, tomo su celular y comenzó a marcar el teléfono de Claudia.
- Que haces.- Alejandro se acerco hasta su amiga, Enovi lo golpeo con cariño en el hombro y le hizo un gesto de que se quedará callado.
- ¿Enovi?-Alejandro escucho la voz de Claudia al otro lado de la línea y como un adolescente se sonrojo como cuando llaman a su novia por primera vez.
- Hola, ¿Cómo estás?
- Bien, que pasa
- Nada, acaso no puedo llamar a mi comadre.
- Mhhhh… - Enovi noto que Claudia con el sonido de su voz, comprendió que aun la consideraba una mala persona por no llamarla siempre.
- Te llamaba porque quiero saber algunas cosas.
- Bueno… pues pregunta.
- ¿Cuándo sales de vacaciones?- Claudia lo dudo por instante, descubrió que esa mañana Danilo le dijo la verdad, y era muy probable que Alejandro estuviera ahí.
- Aun no lo tengo claro.
- ¿y el viernes tienes libre?
- Si.
- ¿Por qué no vienes a darte una vuelta a la casa?, Danilo se fue de la casa y me siento algo sola…
- Sin duda- Enovi escucho una pequeña risa departe de su amiga- es obvio que me llames cuando te sientes sola. – Alejandro se río en silencio y Enovi lo miro enojada.
- Lo siento… pensé…
- ¿pensaste?, ¡milagro!
- Mira no te llame para que me ofendieras
- ¿ofenderte?, que idiota, mi intensión nunca fue ofenderte, sino que era hacerte entender que tengo mis propios problemas, para más encima escuchar los tuyos… además, Danilo me visito hoy en la mañana y me comento que te pillo besándote con otro hombre… si me quieres pedir un consejo legal de cómo divorciarte de Danilo, te diré que no puedo apoyarte porque Danilo ya se acerco a mí para hacerlo…
- ¿Qué?
- Lo que acabas de oír, Danilo quiere divorciarse de ti.
- Bueno, en fin era de esperarse. ¿vendrás?
- ¿No te duele lo que te acabo de decir?
- No, en absoluto.
- Bueno, ni modo.
- Te extraño.
- Mira, me cansa que me digas eso, no siempre me llamas para saber cómo estoy, no puedes esperar que reaccione de otra manera.
- Lo sé, porque Danilo te fue a visitar a ti.
- Mira piensa lo que quieras, Danilo siempre me llama y me visita para contarme algo de ti, si tienes la mente sucia es obvio que pienses mal de mí.
- No Claudia, nunca pensaría mal de ti, sé que no eres ese tipo de mujeres.
- Es lo más honesto que has dicho.
- ¿sabes algo de Alejandro?- Alejandro la miró, pero Evoni se veía triste luego de la conversación que acababa de tener con Claudia, le tomo la mano y le mostró una sonrisa.
- ¿de Alejandro?, si, creo que está bien, la verdad es que no lo he visto… no me digas que… ¿tú y él?...
- ¡NO!, como crees.
- No losé, el es igual que tú en ese sentido
- Solo quería saber de él.- Alejandro sonrió por un segundo.
- Me imagino que está bien… quizás esta con la loca de su novia.
- ¿novia?- Alejandro le hizo un gesto, dándole a entender que lo más probable es que Claudia aun estuviera celosa de Romina.
- Pregúntale a él.
- En fin, ¿vendrás?
- Mira, no sé, no estoy en Santiago en estos momentos, y mi vuelo a Santiago es a las cinco del día viernes, si alcanzo a llegar te llamo desde el aeropuerto.- Enovi miro a Alejandro, y noto que él quería saber donde estaba.
- ¿Dónde estás?
- No te lo voy a decir.
- ¿Por qué no?
- Porque el idiota del Alejandro de seguro está a tu lado, escuchando nuestra conversación, de seguro quería escuchar que supuestamente yo estaba celosa de Romina, me imagino el panorama, te contó lo que me hizo anoche y como no soporta que yo no le conteste el teléfono es obvio que acudió a ti, para que me llamaras inventando lo de la cena…
- Porque crees que Alejandro está a mi lado.
- Porque Danilo me llamo antes que tu, y me comento que vio el auto de Alejandro en la casa…
- Y sumo uno más uno…
- Que esperabas…
- No losé.
- Además, seamos sinceras, tu nunca me llamas, te conozco lo suficiente y a Alejandro también, no quiero que me busque más, me molesta que las personas me presionen.
- Entonces responde mis llamados.- Alejandro no soporto que Claudia descubriera todo.
- Lo sabía…
- Cuando conversaremos…
- No me interesa saber de ti en un buen tiempo.
- Claudia…
- Mira no puedo seguir conversando ahora, tengo que entrar a la corte. Nos vemos el viernes.
La comunicación se corto, y Alejandro miro a Enovi un poco sorprendidos.
- Me carga cuando Claudia nos gana, en lo que planeamos.
- Lo sé.
Alejandro, miro un momento la nada, y luego miro a Enovi, años anteriores había confundido sentir algo por ella, pero luego se dio cuenta que no le atraía en absoluto, aparte de su belleza física no tenía ninguna cualidad que le llamará la atención, le sorprendió que se casara pero ahora que se iba a divorciar sabía que Claudia tenía razón.
Como era de esperarse, Alejandro el día viernes tuvo que ayudar a Enovi para que prepararan a la cena, solo esperaba que fueran algunos amigos.
Cuando llego la hora de la cena, Alejandro en último momento se decidió por comprar un helado para la cena.
Claudia golpeo la puerta, Enovi no la abrió por completo y no pudo ver desde un principio al joven atractivo que la acompañaba
- Claudai.- cuando abrió la puerta por completo se encontró con un hombre de grandes ojos azules con un cabello negro, con rasgos bellos y atractivos, que se acentuaban con el traje de diseñador.
- Hola, como estas… él se llama Javier- Claudia lo tomo de la mano y lo acerco para que saludara a Enovi. Javier estiro la cuidada mano y estrecho la de Enovi.
- Un gusto conocerte, Claudia me ha contado muchas cosas de ti.
- Espero que buenas… pero pasa- dejo que Javier pasara, quien llevaba un pequeño bolso y una botella de vino, detuvo a Claudia cuando lo siguió.
- ¿Quién es él?
- Javier
- Está bien, yo la llamaré y la invitaré para que cene conmigo cualquier día que pueda, sin embargo aunque lo niegues, tendré que invitar a otras personas para que no sospechen que está cena será un encuentro entre ustedes.
- Haz lo que mejor te parezca Enovi, pero me lo debes.- Enovi, miro a Alejandro por el rabillo del ojo.
- Tengo muy claro que te lo debo Alejandro, no necesitas repetírmelo cada vez que nos veamos…
Alejandro acudió a Enovi para contarle todo de la noche anterior, Enovi sabía que Alejandro la llevaría a cenar para poder decirle sobres sus sentimientos, y pensó que a su amigo le habría ido bien, pero cuando esa mañana escucho que alguien golpeaba la puerta de forma insistente, pudo notar que sucedió lo contrario.
No dejaba de mirarlo, tomo su celular y comenzó a marcar el teléfono de Claudia.
- Que haces.- Alejandro se acerco hasta su amiga, Enovi lo golpeo con cariño en el hombro y le hizo un gesto de que se quedará callado.
- ¿Enovi?-Alejandro escucho la voz de Claudia al otro lado de la línea y como un adolescente se sonrojo como cuando llaman a su novia por primera vez.
- Hola, ¿Cómo estás?
- Bien, que pasa
- Nada, acaso no puedo llamar a mi comadre.
- Mhhhh… - Enovi noto que Claudia con el sonido de su voz, comprendió que aun la consideraba una mala persona por no llamarla siempre.
- Te llamaba porque quiero saber algunas cosas.
- Bueno… pues pregunta.
- ¿Cuándo sales de vacaciones?- Claudia lo dudo por instante, descubrió que esa mañana Danilo le dijo la verdad, y era muy probable que Alejandro estuviera ahí.
- Aun no lo tengo claro.
- ¿y el viernes tienes libre?
- Si.
- ¿Por qué no vienes a darte una vuelta a la casa?, Danilo se fue de la casa y me siento algo sola…
- Sin duda- Enovi escucho una pequeña risa departe de su amiga- es obvio que me llames cuando te sientes sola. – Alejandro se río en silencio y Enovi lo miro enojada.
- Lo siento… pensé…
- ¿pensaste?, ¡milagro!
- Mira no te llame para que me ofendieras
- ¿ofenderte?, que idiota, mi intensión nunca fue ofenderte, sino que era hacerte entender que tengo mis propios problemas, para más encima escuchar los tuyos… además, Danilo me visito hoy en la mañana y me comento que te pillo besándote con otro hombre… si me quieres pedir un consejo legal de cómo divorciarte de Danilo, te diré que no puedo apoyarte porque Danilo ya se acerco a mí para hacerlo…
- ¿Qué?
- Lo que acabas de oír, Danilo quiere divorciarse de ti.
- Bueno, en fin era de esperarse. ¿vendrás?
- ¿No te duele lo que te acabo de decir?
- No, en absoluto.
- Bueno, ni modo.
- Te extraño.
- Mira, me cansa que me digas eso, no siempre me llamas para saber cómo estoy, no puedes esperar que reaccione de otra manera.
- Lo sé, porque Danilo te fue a visitar a ti.
- Mira piensa lo que quieras, Danilo siempre me llama y me visita para contarme algo de ti, si tienes la mente sucia es obvio que pienses mal de mí.
- No Claudia, nunca pensaría mal de ti, sé que no eres ese tipo de mujeres.
- Es lo más honesto que has dicho.
- ¿sabes algo de Alejandro?- Alejandro la miró, pero Evoni se veía triste luego de la conversación que acababa de tener con Claudia, le tomo la mano y le mostró una sonrisa.
- ¿de Alejandro?, si, creo que está bien, la verdad es que no lo he visto… no me digas que… ¿tú y él?...
- ¡NO!, como crees.
- No losé, el es igual que tú en ese sentido
- Solo quería saber de él.- Alejandro sonrió por un segundo.
- Me imagino que está bien… quizás esta con la loca de su novia.
- ¿novia?- Alejandro le hizo un gesto, dándole a entender que lo más probable es que Claudia aun estuviera celosa de Romina.
- Pregúntale a él.
- En fin, ¿vendrás?
- Mira, no sé, no estoy en Santiago en estos momentos, y mi vuelo a Santiago es a las cinco del día viernes, si alcanzo a llegar te llamo desde el aeropuerto.- Enovi miro a Alejandro, y noto que él quería saber donde estaba.
- ¿Dónde estás?
- No te lo voy a decir.
- ¿Por qué no?
- Porque el idiota del Alejandro de seguro está a tu lado, escuchando nuestra conversación, de seguro quería escuchar que supuestamente yo estaba celosa de Romina, me imagino el panorama, te contó lo que me hizo anoche y como no soporta que yo no le conteste el teléfono es obvio que acudió a ti, para que me llamaras inventando lo de la cena…
- Porque crees que Alejandro está a mi lado.
- Porque Danilo me llamo antes que tu, y me comento que vio el auto de Alejandro en la casa…
- Y sumo uno más uno…
- Que esperabas…
- No losé.
- Además, seamos sinceras, tu nunca me llamas, te conozco lo suficiente y a Alejandro también, no quiero que me busque más, me molesta que las personas me presionen.
- Entonces responde mis llamados.- Alejandro no soporto que Claudia descubriera todo.
- Lo sabía…
- Cuando conversaremos…
- No me interesa saber de ti en un buen tiempo.
- Claudia…
- Mira no puedo seguir conversando ahora, tengo que entrar a la corte. Nos vemos el viernes.
La comunicación se corto, y Alejandro miro a Enovi un poco sorprendidos.
- Me carga cuando Claudia nos gana, en lo que planeamos.
- Lo sé.
Alejandro, miro un momento la nada, y luego miro a Enovi, años anteriores había confundido sentir algo por ella, pero luego se dio cuenta que no le atraía en absoluto, aparte de su belleza física no tenía ninguna cualidad que le llamará la atención, le sorprendió que se casara pero ahora que se iba a divorciar sabía que Claudia tenía razón.
Como era de esperarse, Alejandro el día viernes tuvo que ayudar a Enovi para que prepararan a la cena, solo esperaba que fueran algunos amigos.
Cuando llego la hora de la cena, Alejandro en último momento se decidió por comprar un helado para la cena.
Claudia golpeo la puerta, Enovi no la abrió por completo y no pudo ver desde un principio al joven atractivo que la acompañaba
- Claudai.- cuando abrió la puerta por completo se encontró con un hombre de grandes ojos azules con un cabello negro, con rasgos bellos y atractivos, que se acentuaban con el traje de diseñador.
- Hola, como estas… él se llama Javier- Claudia lo tomo de la mano y lo acerco para que saludara a Enovi. Javier estiro la cuidada mano y estrecho la de Enovi.
- Un gusto conocerte, Claudia me ha contado muchas cosas de ti.
- Espero que buenas… pero pasa- dejo que Javier pasara, quien llevaba un pequeño bolso y una botella de vino, detuvo a Claudia cuando lo siguió.
- ¿Quién es él?
- Javier
- ¿es tu novio?
- Es una lección.
- ¿Para quién?
- Es para quienes, para ti, para enseñarte que no todo lo que deseas lo podrás tener y para Alejandro para que me respete.- en esos momentos escucho la voz de Alejandro detrás de ella.
- Créeme que te respeto.- Claudia volteo y lo vio tan atractivo como lo recordaba., Alejandro se acerco a ella y le beso la mejilla.- traje el helado, falta alguien.
- Sí, pero mientras que llegan beberemos una copa de vino.
Los tres pasaron a la casa, y Alejandro noto la presencia de un hombre, muy dañino para su ego, pensó.
- Donde dejo el bolso cariño.- Alejandro esperaba desde el fondo de su corazón que Enovi fuera la que le respondiera pero cuando vio que Claudia era la que se acercaba, sintió como su corazón se molestaba.
- Déjalo por ahí Javier, luego Enovi me dirá donde me quedare.- en esos momentos Javier noto la presencia del hombre y lo saludo con una sonrisa que a Alejandro le molesto aun mas.
- Hola, me llamo Javier.-las mujeres notaron como Alejandro miraba con rabia a Claudia y contra su voluntad le estrecho la mano.
- Me llamo Alejandro.
- Comprendo.- Javier miro a Claudia, el tomo de la mano, y la abrazo.- cariño no te alejes de mi.- Alejandro noto el brazo posesivo de Javier en la cintura de Claudia, Enovi comprendiendo la situación tomo del brazo a Alejandro y se lo llevo a la cocina.
- Acompáñame, quiero que me ayudes a servir las copas. Ustedes dos acomódense que Alejandro y yo, volveremos con el vino.
Alejandro contra su voluntad acompaño a Enovi, y aunque estaba molesto por dejarlos solos en la sala, prefirió que así fuera por el contrario terminaría rompiéndole la cara al tal Javier, desde la cocina escucho la risa de Claudia y lo quebró más.
Cuando se preparaban para sentarse a cenar, los demás invitados llegaron a la casa, la cena, estuvo sencilla y deliciosa, fue un grato momento, pero Claudia no pudo evitar preocuparse cuando Alejandro tomaba las décima copa de vino, no quería que se fuera a ir de esa forma. Noto que él también la miraba, de cierta forma le agrado pero también le preocupo.
Claudia acompaño a Javier a la puerta, se despidió con un pequeño beso y breve abrazo.
- Te veré el lunes.
- Cuídate y me llamas apenas llegues a tu casa.- Javier le dio un beso en la frente y se fue, Claudia sintió que Alejandro la observaba y cuando se apoyo en la puerta le comento.
- No necesito que me cuides.
- No lo hago.- Claudia volteo y lo miro más atractivo que nunca, a esa hora de la noche la barba comenzaba a crecerle.
- Vengan veremos una película.- Alejandro y Claudia escucharon la voz de Enovi desde el segundo piso, y ambos subieron las escaleras.
- Es una lección.
- ¿Para quién?
- Es para quienes, para ti, para enseñarte que no todo lo que deseas lo podrás tener y para Alejandro para que me respete.- en esos momentos escucho la voz de Alejandro detrás de ella.
- Créeme que te respeto.- Claudia volteo y lo vio tan atractivo como lo recordaba., Alejandro se acerco a ella y le beso la mejilla.- traje el helado, falta alguien.
- Sí, pero mientras que llegan beberemos una copa de vino.
Los tres pasaron a la casa, y Alejandro noto la presencia de un hombre, muy dañino para su ego, pensó.
- Donde dejo el bolso cariño.- Alejandro esperaba desde el fondo de su corazón que Enovi fuera la que le respondiera pero cuando vio que Claudia era la que se acercaba, sintió como su corazón se molestaba.
- Déjalo por ahí Javier, luego Enovi me dirá donde me quedare.- en esos momentos Javier noto la presencia del hombre y lo saludo con una sonrisa que a Alejandro le molesto aun mas.
- Hola, me llamo Javier.-las mujeres notaron como Alejandro miraba con rabia a Claudia y contra su voluntad le estrecho la mano.
- Me llamo Alejandro.
- Comprendo.- Javier miro a Claudia, el tomo de la mano, y la abrazo.- cariño no te alejes de mi.- Alejandro noto el brazo posesivo de Javier en la cintura de Claudia, Enovi comprendiendo la situación tomo del brazo a Alejandro y se lo llevo a la cocina.
- Acompáñame, quiero que me ayudes a servir las copas. Ustedes dos acomódense que Alejandro y yo, volveremos con el vino.
Alejandro contra su voluntad acompaño a Enovi, y aunque estaba molesto por dejarlos solos en la sala, prefirió que así fuera por el contrario terminaría rompiéndole la cara al tal Javier, desde la cocina escucho la risa de Claudia y lo quebró más.
Cuando se preparaban para sentarse a cenar, los demás invitados llegaron a la casa, la cena, estuvo sencilla y deliciosa, fue un grato momento, pero Claudia no pudo evitar preocuparse cuando Alejandro tomaba las décima copa de vino, no quería que se fuera a ir de esa forma. Noto que él también la miraba, de cierta forma le agrado pero también le preocupo.
Claudia acompaño a Javier a la puerta, se despidió con un pequeño beso y breve abrazo.
- Te veré el lunes.
- Cuídate y me llamas apenas llegues a tu casa.- Javier le dio un beso en la frente y se fue, Claudia sintió que Alejandro la observaba y cuando se apoyo en la puerta le comento.
- No necesito que me cuides.
- No lo hago.- Claudia volteo y lo miro más atractivo que nunca, a esa hora de la noche la barba comenzaba a crecerle.
- Vengan veremos una película.- Alejandro y Claudia escucharon la voz de Enovi desde el segundo piso, y ambos subieron las escaleras.
Enovi como de costumbre fue la primera de dormise la siguio Claudia y Alejandro volteo hacia ella y la observo hasta que el sueño le gano.
A la mañana siguiente, Claudia como de costumbre despertó antes que sus amigos, observo a Alejandro, ya que dormía a su lado, noto que anoche estaba celoso, pero no pudo evitar pedirle a su amigo Javier que lo ayudara, solo quería darle a entender que con ella no debía jugar, pero temía perderlo, le preocupaba. Notó que Alejandro se movía y cerró los ojos.
Alejandro cuando abrió los ojos, fue a Claudia a quien pudo ver primero. No pudo evitarlo y la beso en los labios.
- ¡Qué haces!, Alejandro estás loco. – Claudia alzo un poco la voz y Evonni despertó del susto.
- No pueden dejar de pelear.
- ¡no!.
- Me voy, necesito dormir, ustedes dos se quedaran aquí para que arreglen sus problemas. – Claudia tomo una bata y se fue de la habitación.
- Espero una explicación.- acuso Claudia ya que Alejandro no le decía nada.
- No pude evitarlo.
- Eso no explica nada.
- Claudia, ya te dije lo que sentía por ti, que mas quieres, que te invente lo que puedo ofrecerte.
- No quiero nada de ti, Alejandro, creo que ya lo deje claro.
- Estas celosa y lo comprendo, pero si querías que yo sintiera lo mismo por haber traído al tal Javier, lo lograste, no me gusta que te toque.- Claudia se levanto, tomo sus cosas y trato de irse, pero Alejandro la alcanzo en la puerta y se lo bloqueo.- no quiero que huyas de mi.
- Es lo único que puedo hacer si no me dejas en paz.
- No lo voy hacer aunque me lo prohíbas.
- Basta, Alejandro, no quiero más.
- Te dejaré en paz, solo si me prometes que pensaras lo que te he dicho.- Claudia noto que Alejandro estaba sufriendo, pero no quería hacerle todo fácil, quería que luchara por ella, sin embargo decidió darle una tregua.
- Está bien, lo pensare pero ahora déjame, ir.
Alejandro le dejo el paso libre y ella se fue.
A la mañana siguiente, Claudia como de costumbre despertó antes que sus amigos, observo a Alejandro, ya que dormía a su lado, noto que anoche estaba celoso, pero no pudo evitar pedirle a su amigo Javier que lo ayudara, solo quería darle a entender que con ella no debía jugar, pero temía perderlo, le preocupaba. Notó que Alejandro se movía y cerró los ojos.
Alejandro cuando abrió los ojos, fue a Claudia a quien pudo ver primero. No pudo evitarlo y la beso en los labios.
- ¡Qué haces!, Alejandro estás loco. – Claudia alzo un poco la voz y Evonni despertó del susto.
- No pueden dejar de pelear.
- ¡no!.
- Me voy, necesito dormir, ustedes dos se quedaran aquí para que arreglen sus problemas. – Claudia tomo una bata y se fue de la habitación.
- Espero una explicación.- acuso Claudia ya que Alejandro no le decía nada.
- No pude evitarlo.
- Eso no explica nada.
- Claudia, ya te dije lo que sentía por ti, que mas quieres, que te invente lo que puedo ofrecerte.
- No quiero nada de ti, Alejandro, creo que ya lo deje claro.
- Estas celosa y lo comprendo, pero si querías que yo sintiera lo mismo por haber traído al tal Javier, lo lograste, no me gusta que te toque.- Claudia se levanto, tomo sus cosas y trato de irse, pero Alejandro la alcanzo en la puerta y se lo bloqueo.- no quiero que huyas de mi.
- Es lo único que puedo hacer si no me dejas en paz.
- No lo voy hacer aunque me lo prohíbas.
- Basta, Alejandro, no quiero más.
- Te dejaré en paz, solo si me prometes que pensaras lo que te he dicho.- Claudia noto que Alejandro estaba sufriendo, pero no quería hacerle todo fácil, quería que luchara por ella, sin embargo decidió darle una tregua.
- Está bien, lo pensare pero ahora déjame, ir.
Alejandro le dejo el paso libre y ella se fue.
No supo de ella, hasta que la mañana del lunes Claudia lo llamo para que se juntaran a beber un café esa misma tarde.
Alejandro no lo dudo ningún instante, ya era las seis cuando estaba esperándola en el café.
La vio llegar con un traje negro y una blusa rosada de seda. Como siempre se veía profesional y bella. Cuando llego a su lado, Alejandro se levanto y Claudia le beso la cara.
- Gracias por venir.
- No me des las gracias, bien sabes que iré al fin del mundo si me lo pidieras.
- Alejandro, necesito alejarme de ti por un tiempo.
- No comprendo.
- Me voy a Italia con Javier por una semana.
- ¿Qué?
- Necesito pensar lo que está pensando ente nosotros, Javier me invito a la casa de su padres en Italia y acepte.- Alejandro le tomo la mano.
- Comprendo lo que estas pasando, pero no puedes irte con él, es obvio que él siente algo por ti.- Claudia comprendió que estaba celoso, pero no le diría la verdadera razón por la que se iría a Italia con Javier.
- Necesito que cuides mi casa.
- No…
- Es injusto, debes dejarme partir.- Alejandro comprendió que no tenía otra opción.
- Está bien.
- Necesito que vayas mañana a mi casa a las nueve para entregarte las llaves, podrás.
- No trabajas mañana.
- No.
- Entonces nos veremos mañana.- Alejandro se levanto de la silla, pago la cuenta y dejo a Claudia sola en la mesa, ella lo vio como se subía a su auto.
No soportaba verlo así, pero quería saber si realmente lo amaba.
Alejandro no lo dudo ningún instante, ya era las seis cuando estaba esperándola en el café.
La vio llegar con un traje negro y una blusa rosada de seda. Como siempre se veía profesional y bella. Cuando llego a su lado, Alejandro se levanto y Claudia le beso la cara.
- Gracias por venir.
- No me des las gracias, bien sabes que iré al fin del mundo si me lo pidieras.
- Alejandro, necesito alejarme de ti por un tiempo.
- No comprendo.
- Me voy a Italia con Javier por una semana.
- ¿Qué?
- Necesito pensar lo que está pensando ente nosotros, Javier me invito a la casa de su padres en Italia y acepte.- Alejandro le tomo la mano.
- Comprendo lo que estas pasando, pero no puedes irte con él, es obvio que él siente algo por ti.- Claudia comprendió que estaba celoso, pero no le diría la verdadera razón por la que se iría a Italia con Javier.
- Necesito que cuides mi casa.
- No…
- Es injusto, debes dejarme partir.- Alejandro comprendió que no tenía otra opción.
- Está bien.
- Necesito que vayas mañana a mi casa a las nueve para entregarte las llaves, podrás.
- No trabajas mañana.
- No.
- Entonces nos veremos mañana.- Alejandro se levanto de la silla, pago la cuenta y dejo a Claudia sola en la mesa, ella lo vio como se subía a su auto.
No soportaba verlo así, pero quería saber si realmente lo amaba.

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